Historia del Psicoanálisis en la Argentina

Dra. Inés Josefina Puig

Sumario

El objetivo del presente trabajo es brindar una mirada sobre las circunstancias que posibilitaron el arribo y germinación del Psicoanálisis en la Argentina procurando articular el punto de vista dado por la institución creadora (APA) con otras miradas, provenientes de investigadores críticos, fuera de ella.

Como toda historización, es parcial y subjetiva. Trata de comprender el momento histórico tan peculiar y las circunstancias que hicieron de la Argentina un polo de desarrollo para toda Latinoamérica, y aun para el mundo, de una disciplina laboriosa, paciente y a veces muy difícil como es el Psicoanálisis.

Sus fuentes han sido la literatura existente, así como entrevistas con algunos destacados psicoanalistas de nuestro medio.

Summary

The objective of this paper is to give a personal see sight about the psychoanalysis in Argentina; its origin, its born and development during the last 54 years.

Introducción

Casi parecería que hablar de Historia del Psicoanálisis en la Argentina sería hablar de la historia de la Asociación Psicoanalítica Argentina, conocida, renombrada y para muchos querida (o a veces vapuleada) institución madre (como a menudo ocurre con las madres... lo sabemos bien).

Sin embargo, en los 54 años que transcurrieron desde su fundación, mucha agua ha corrido bajo el puente y también varias han sido las corrientes que surgieron entre las personas que se dedicaron a su práctica.

Contrariamente a lo que se tendería a pensar, diferentes profesiones permitieron su ejercicio. En el comienzo fueron médicos, aunque las esposas cultas de éstos recibieron también formación psicoanalítica; filósofos, educadores; luego nuevamente médicos y psicólogos bajo la tutoría de aquellos.2

Actualmente se encuentran autorizados para su ejercicio profesional los médicos y psicólogos que realicen la formación psicoanalítica en una institución o grupo reconocido, aunque es sabido que no existe una reglamentación clara al respecto, provenientes de los organismos de Salud Pública, como tampoco control, y por lo tanto la práctica psicoanalítica ha florecido en un campo fecundo aun entre profesionales sin una formación adecuada que se llaman a sí mismos "psicoanalistas" y la ejercen sin que exista un seguimiento respecto de los conocimientos en juego, así como un Psicoanálisis personal duradero.

Psicoanálisis: ¿ciencia?, ¿arte?, ¿ambas cosas?...

Tratemos, por un momento, pensar cómo se gestó en nuestro país el crecimiento y desarrollo del Psicoanálisis, particularmente en relación a los momentos históricos que acontecieron en el presente siglo y que afectaron a nuestro país y al mundo.

Tal vez fue por su posibilidad de ofrecer otra comprensión de los hechos acaecidos, quizá porque llama a la reflexión y ofrece una esperanza acerca de un futuro distinto o tal vez porque es factor social de culturización.

Sea por lo que fuere, el Psicoanálisis ha germinado en la República Argentina durante los últimos 50 años aproximadamente.

A continuación brindaré una mirada personal sobre dicha historia a modo de breve compilación.

La Prehistoria

Se me ocurre comenzar con una pregunta: ¿cuál es la prehistoria del Psicoanálisis en la Argentina?

La respuesta parecería surgir rápidamente a través de las publicaciones más conocidas, como las referidas a los 40 y 50 años de Psicoanálisis en la Argentina. Ambas historias de la APA.

La prehistoria sería entonces la referencia a los "pioneros" del Psicoanálisis o grupo fundador de la APA.

Sin embargo, se puede reconocer un desembarco de la obra freudiana en el Río de la Plata, que es previo a lo antedicho y nos remite a los comienzos del siglo XX. A continuación me ocuparé de algunos destacados precursores.

José Ingenieros

Argentino, conocido médico psiquiatra, filósofo, sociólogo, criminalista, docente, tenía antecedentes socialistas como director del semanario de izquierda La Montaña.3

Viajó a Europa para capacitarse y a su regreso intentó vincularse a la alta sociedad porteña e ingresar al Jockey Club. No fue aceptado, como tampoco se le otorgó la Cátedra de Medicina Legal para la que estaba inmejorablemente preparado. Esto ocasionó su enojo con el presidente de la Nación, Roca, en una carta pública. Así, se exilió voluntariamente tres años hasta la muerte de Roca y luego regresó al país.

En 1904 publicó su libro Los accidentes histéricos y las sugestiones, basado en las obras de Charcot y Janet. Aquí mencionaba a Freud y Breuer.

Ingenieros propuso por primera vez abrir consultorios externos en instituciones públicas para el tratamiento hospitalario de neurastenias, histerias y otras enfermedades mentales que no requerían internación. Decía que el hospital público servía para la práctica y la enseñanza.

En 1914 volvió al país y en 1919 su libro (modificado) Histeria y sugestiones daba mayor tratamiento a los aportes de Freud y se vendía repetidamente en varias ediciones.

Luego abandonó su preocupación por la psicoterapia, escribió La locura en la Argentina y centró su interés en las demencias como fenómeno social. Se volcó a la izquierda nuevamente, a la sociología y a indagar la identidad nacional.

Mientras tanto muchos intelectuales argentinos iban y venían de Europa por esos tiempos (sobre todo París) y entre ellos crecía el interés por el inconsciente y los fenómenos oníricos.


James Mapelli

Venido de Italia, practicaba la psicoterapia por los años 20 mediante una técnica propia llamada psicoinervación, basada en el esquema de reflejos condicionados de Pavlov. Vinculaba la biografía del paciente a hechos traumáticos que originaron el síntoma. Tuvo un consultorio externo en el Hospital Pirovano, ofrecido por su director Fortunato Canevari. Previamente había ofrecido sus tratamientos públicamernte en teatros.4

Como no era médico, finalmente su consultorio del Hospital Pirovano fue cerrado y así Mapelli dejó de ejercer.

Aníbal Ponce

Huérfano, egresado del Nacional de Buenos Aires, estudiante de Medicina hasta tercer año, abandonó la carrera para dedicarse a la investigación en Psicología, fue docente del Instituto del Profesorado Secundario, colaborador de José T. Borda en el estudio de autopsias cerebrales de pacientes con PGP.5

En 1923 y 1929 viajó a París y recibiendo las noticias del Psicoanálisis lo tomó de un modo cínico y prejuicioso (al decir de J. Balán).

Participó en la fundación del Colegio Libre de Estudios Superiores, que representaba a la intelectualidad laica por aquellos tiempos. Por su influencia fue que dicho centro no dio lugar al Psicoanálisis en Buenos Aires.

Jorge Thenón

Médico del Hospital Vélez Sarfield, continuó la línea de Ponce, aunque luego de la muerte
de Freud ocurrida en 1939 algo cambió para él. El Colegio Libre de Estudios Superiores realizó un homenaje público al gran maestro y en 1940, Thenón coordinó dos cursos colectivos sobre Freud y conferencias sobre Psicoanálisis y Medicina.6

Su pensamiento oscilaba entre apoyar a Freud y oponérsele. Por ejemplo, por su tesis doctoral de 1930 fue aprobado por Ameghino (profesor de Psiquiatría porteño) y recibió una carta elogiosa de Freud.

Otros psiquiatras como Juan R. Beltrán también citaban a Freud aunque procuraban unir, a manera de sincretismo religioso, la teoría de la degeneración y el accidente histérico.

Thenón fue invitado a un intento fallido para constituir una Asociación Psicoanalítica (según cita Hugo Vezzetti).7

Este autor se dedicó tardíamente al estudio de la filosofía marxista. Por sus ideas fue expulsado en 1943 del Hospicio de las Mercedes y también por esta época se opuso frontalmente al Psicoanálisis, sobre todo desde la creación de la APA.

E. Pizarro Crespo

Otro joven médico, practicó el Psicoanálisis y escribió acerca de él aunque su obra no es tan conocida, ya que falleció a los 39 años en 1944. Practicó el Psicoanálisis silvestre (sin entrenamiento específico) en su consultorio privado de Rosario y en el Hospital Alvear de Buenos Aires.8

Fue un precursor de la Medicina Psicosomática.
En síntesis, bastante ocurrió por nuestros pagos, previo a la fundación de APA.

Los Pioneros

"El domingo me fui a la Sansala
me puse las alas, me sentí mejor,
porque oyendo un cantar de pioneros
me sentí más lleno de patria y amor".

Silvio Rodríguez

Según el Diccionario Enciclopédico Salvat: "Pionero (del inglés "pioneer") es el que se adelanta a los demás en una exploración o en otra empresa. En algunos países socialistas, miembro de una organización juvenil que ofrece puntos de semejanza con los exploradores".

Ambas definiciones caben al grupo de los fundadores de APA, personas que si bien ya habían abandonado los años juveniles, supieron adelantarse al grupo predominante en la sociedad porteña de los 40 con la pasión propia de la juventud y con el interés de verdaderos exploradores. Se adentraron en las profundidades del psiquismo humano, guiando a las nuevas generaciones de psicoanalistas argentinos.

Corrían los años de la Segunda Gran Guerra y los acontecimientos hostiles en el medio circundante local, así como la repercusión de tanta muerte en la Vieja Europa favorecieron el encuentro, la unión y el futuro establecimiento de una relación horizontal entre sus miembros que se mantuvo a lo largo de los años y posibilitó un crecimiento prolífico que llega hasta nuestros días.

Esta situación fue opuesta a la existente en la IPA, caracterizada por su verticalismo, desde su fundación.

El 15.12.429 firmaron el acta de la Asociación Psicoanalítica Argentina: Ángel Garma, Celes Cárcamo, Arnaldo Rascovsky, Enrique Pichon-Rivière, Marie Glas de Langer y Guillermo Ferrari Hardoy.10

La primera Comisión Directiva estuvo presidida por Garma; Cárcamo como secretario científico y Rascovsky como director de publicaciones, quien luego fundó la Revista de Psicoanálisis.

Ángel Garma

Nació en España (24.6.04) en un hogar de vascos acomodados; a los cuatro años murió el padre asesinado en Buenos Aires, donde habían viajado sus padres. La madre se casó con el cuñado y así Ángel tuvo dos medias hermanas, hijas de su tío.

Garma se quedó en Bilbao con los abuelos. Estudió Medicina para ser neurólogo y psiquiatra. Egresó en 1927 practicando con Gregorio Marañón, luego viajó a Alemania y una profesora de Berlín lo presentó en el Instituto Psicoanalítico de dicha ciudad.

Se analizó con Teodoro Reik y allí trabajó con F. Alexander, Th. Benedek, M. Eitingon, O. Fenichel, F. Fromm Reithman, K. Horney, R. Spitz y tantos otros.

Conoció a Adler, Stekel, Jung y fue compañero de Paula Heiman.

En 1931 fue elegido miembro de la Asociación Psicoanalítica Alemana y volvió a Madrid. Allí conoció a Dalí y García Lorca, entre otros artistas.11

En 1936 la Guerra Civil lo llevó a París donde se produjo el encuentro con Cárcamo.

En 1938, ante la inminencia de la Gran Guerra viajó a la Argentina revalidando aquí su título de médico en la Universidad de La Plata. Su tesis doctoral fue Psicoanálisis de los Sueños.

Celes E. Cárcamo

Nació en 1903 en La Plata y murió en 1990 en Buenos Aires. Hijo de padre español y madre argentina, provenía de una familia de médicos y profesionales de la salud por la rama paterna, y hacendados por la materna.

Su trabajo fue la biología y su entretenimiento el periodismo.

Provenía de un hogar bien constituido, afectivamente, y de elevado nivel social, económico e intelectual.

Siempre mantuvo su interés por las tradiciones gauchescas, el campo, los animales y su gusto por el mate.12 Esta idiosincrasia resultaba inusual para el ambiente psicoanalítico porteño.

Se recibió de médico en la Universidad de La Plata, que su padre ayudó a fundar.

Trabajó como practicante en el Hospital Militar, después se trasladó al Hospital de Clínicas en el Servicio de Mariano Castex y allí se conectó con J. Mapelli, quien influyó en su interés por la psicoterapia.

Abrió un consultorio junto con su hermano, también médico, pero se interesó por la neuropsiquiatría, medicina psicosomática y la homeopatía.

Viajó a Europa en 1936 con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores, y con pasaporte oficial llegó a Francia donde tuvo un cargo ad honorem para capacitarse en psicoterapia. Se trasladó a Viena y conoció a Anna
Freud, Marie Bonaparte. Estudió Psiquiatría en el Hospital Sainte-Anne. También conoció a J. Lacan.

Se analizó con Paul Schiff, médico y criminalista, quien luego de terminada la formación de Cárcamo se unió a la resistencia y fue detenido en un campo de concentración.

Cuentan sus discípulos que la noche que Paul Schiff moría en Europa, Celes Cárcamo, sin saber lo que estaba ocurriendo, soñaba con él en Buenos Aires.

Se casó con Ivonne, francesa, que lo acompañó a Buenos Aires.

Su trabajo de promoción fue sobre Psicoanálisis aplicado: La Serpiente Emplumada.

La vida de Celes Cárcamo transcurrió entre la Medicina y el humanismo, alejado de la política interna de la Asociación, donde nunca más (luego de su fundación) quiso aceptar un cargo.

A su regreso a Buenos Aires reanudó sus contactos con Garma y tuvo como uno de sus primeros pacientes analíticos a Ferrari Hardoy. Luego siguieron Luisa Gambier, A. Tallaferro, Arminda Aberastury y tantos otros que recibieron su humanitario trato.

Arnaldo Rascovsky

Nació en Córdoba en 1908. Sus padres eran rusos-judíos, liberales de izquierda, fue el cuarto hijo.

A los 7 años se trasladó la familia a Buenos Aires.

Fue particularmente influido por su hermano mayor Lucio, quien lo orientó en la lectura de los clásicos griegos, literatura francesa (Anatole France) y rusa, especialmente Dostoievsky y Chéjov.

A los 14 años se recibió de bachiller y a los 21 años de médico con inclinación hacia la pediatría. En 1926 ingresó en el Hospital de Niños y en 1932 trabajó en el Servicio de Neuropsiquiatría y Endocrinología. Fue también miembro fundador de la Asociación Endocrinológica Argentina. A partir de sus lecturas de Jung rompió con la pediatría clásica.

En 1937 organizó un grupo de estudio de la obra de Freud en su casa, los domingos, y en 1938 se unió al grupo de Pichon Rivière. En 1939 inició su análisis con Garma.

En 1960 ocupó un rol protagónico en la fundación de COPAL, que luego diera lugar a FEPAL (Federación Psicoanalítica de América Latina).

Al grupo de los domingos por la tarde concurrían muchos de los que después fueron miembros de APA: su esposa Matilde Wencelblat, Luisa Gambier, Simón Wencelblat, Teodoro Schlossber, Flora Scolni, Ferrari Hardoy, Alberto Tallaferro, etcétera.

Desplegó una intensa actividad política a través de la Asociación y dadas sus netas condiciones organizativas también actuó fuera de ella, aun en los medios de comunicación.

Sus familiares más directos han sido continuadores de la tarea de Arnaldo, aun hasta nuestros días.

Enrique Pichon Rivière

Nació el 25.6.07 en Ginebra, Suiza. Hijo de padres franceses que emigraron al Chaco Argentino. Al fracasar en una empresa comercial se mudaron a Goya, Corrientes, donde su madre fundó el Colegio Nacional y la Escuela Profesional.13

Se interesó desde entonces y a lo largo de toda su vida por la sociología, la filosofía y el deporte.

A los 19 años viaja a Buenos Aires para estudiar Medicina y se vuelca a la intelectualidad descuidando sus estudios y llegando al borde del alcoholismo. Conoció y trató a R. Arlt y C. Nalé Roxlo. Se unió al Comité de ayuda a la España Republicana, fiel a sus ideales.

Realizó escritos como crítico de arte para la revista Nervio y allí creó una sección sobre Psicoanálisis y comenzó su práctica en psicoterapia.

De 1934 a 1936 trabajó como practicante en el Asilo de Torres. Al recibirse de médico en 1936 pasó a trabajar en el Hospicio de las Mercedes y se casó con Arminda Aberastury luego de un prolongado noviazgo.

Tuvo un grupo de estudio y difusión del Psicoanálisis junto a su esposa, Arminda, y su cuñado Federico Aberastury.

En 1938 se encontró con Arnaldo Rascovsky, con quien continuó trabajando, surgiendo entre ellos un rico intercambio científico.

En 1940 comenzó a analizarse con A. Garma; para su elección de Miembro Titular y Didacta presentó un caso de esquizofrenia.

Falleció en 1977.

Marie Glas de Langer

Nació en 1910 en Viena, estudió Medicina y mostró vocación por la Psiquiatría. Pertenecía a una familia judía asimilada y atea de elevado nivel económico.15

En 1933 comenzó su análisis didáctico con Richard Sterba.

Desafiando a la madre luchó por su liberación sexual y profesional a la vez que adoptaba una posición de izquierda.

Se casó con un católico, pero su matrimonio duró poco. Por el momento histórico y por ser judía vio negado su acceso a un puesto hospitalario.

Volvió a casarse, con un médico, Max Langer, y juntos viajaron a España para acudir en auxilio de la república española, trabajando como anestesista junto a su marido en hospitales de campaña hasta fines de 1937.

De allí fueron a París, Checoslovaquia y escapando de los nazis desembarcaron en Uruguay. Pertenecían al grupo de judíos cultos que debieron abandonar todo y llegaron al Río de la Plata para salvar sus vidas.

M. Langer se contactó con Garma, a quien más tardíamente analizó (luego de la ruptura matrimonial de aquel).

Su analista dio la recomendación que completara sus controles, lo que realizó con Cárcamo y también con él efectuó su reanálisis, en 1946. Fue aceptada como didacta por su trabajo sobre Historia de una mujer homosexual.

Marie Langer o "Mimí", la única mujer del grupo, la más joven, desplegó una intensa tarea psicoanalítica investigando particularmente sobre la sexualidad de la mujer.

Hasta su abandono de la Asociación y también del país (se exilió en México), continuó brindando su claridad para la asistencia y la docencia psicoanalítica.

Guillermo Ferrari Hardoy

Si bien contribuyó a la fundación de APA y participó en varios cargos directivos, a los pocos años emigró, radicándose en EE.UU. Fue admirador de Wilhelm Reich y se alejó de la APA.

Al decir de Balán (págs. 101 y 102), en realidad los fundadores de APA habrían sido solamente los cuatro primeros, quienes trabajaron previamente al acto de fundación aunque este autor considera que solamente dos fueron sus gestores: Rascovsky y Pichon Rivière, que prepararon el terreno para la llegada de los didactas.

Resumiendo: ¿dos?, ¿cuatro?, ¿seis?... La cuestión es que la Asociación fue el resultado de la suma de esfuerzos de un grupo de personas convocadas para la tarea e intereses comunes.

¿O no es acaso esto un grupo operativo?...

Asociación Psicoanalítica Argentina

El grupo de los pioneros iniciales a los que se les agregaron Marie Langer y Ferrari Hardoy fundaron la APA el 15.12.42. En el Acta aparecieron las seis firmas de todos ellos. Y funcionaron rápidamente pocos meses después en su primera sede de la calle Juncal 655. Previamente lo habían hecho en la casa de Cárcamo de la calle Perú.16

El 15.12.42 Argentina se encontraba en estado de sitio (diario La Prensa).

Los fundadores eran adherentes y debían presentar un trabajo científico para ser promovidos a titulares, y así lo hicieron dentro del plazo estipulado de un año.

Los adherentes serían personas analizadas, con el análisis didáctico finalizado y varios controles o supervisiones de su trabajo así como también alguna contribución científica presentada en la Asociación, y debían ser aceptadas por los dos tercios de la Asamblea; tendrían voz pero no voto como los titulares.

El reconocimiento de la IPA debió aguardar que terminara la guerra y se produjo en el Congreso de Zurich, en 1949, donde fue aceptada como miembro integrante de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA).

Se dictaban seminarios por la noche, que se fueron complejizando y así se creó el Instituto de Psicoanálisis; su primer director fue Garma,17 cargo que se designó en 1945.

Seis días después de su fundación se aceptó la ayuda del financista Francisco Muñoz y se creó al año siguiente la conocida Fundación Francisco Muñoz, que brindó sostén y ayuda financiera durante un período muy prolongado.

Instituto de Psicoanálisis

Se creó desde el inicio, tenía como función la capacitación y formación de futuros psicoanalistas en las tres áreas: análisis didáctico, controles y seminarios.

Respondía a la tendencia universal del creado por Ferenczi en 1918.

El primer director de Instituto fue Garma.

En sus primeros estatutos no se exigía para ser miembro la condición de médico.

Durante los años de la Ley Carrillo, APA, debió cerrar sus puertas a los psicólogos, quienes optaron por concurrir a los consultorios de psicoanalistas destacados que les brindaron grupos de estudios.

En 1956, siendo directora de Instituto Arminda Aberastury, se elaboró su reglamento.

En 1967 la reforma reglamentaria produjo un nuevo plan de selección de aspirantes.

En 1970 se suprimió con carácter experimental la calificación de aspirantes.

En 1971 se produjo la ruptura de un grupo de analistas con los grupos Plataforma, filial argentina de Plataforma Internacional, con A. Bauleo y H. Kesselman, Marie Langer y E. Rodrigué, E. Pavlovsky, y Documento, con Fernando Ulloa, que nucleaba adherentes frenados a su progreso a miembros titulares.

En 1973 surgieron claramente necesidades de cambio.

En 1974 se dio a difusión el Manifiesto del 74 a cargo de Madelaine y Willy Baranger y J.M. Mom, que prácticamente rige hasta nuestros días. Fue durante la gestión del Presidente más joven de APA, Jaime Szpilka.18

Está basado en el pluralismo y la libertad de cátedra.

Ese año se habían presentado dos listas por primera vez. El grupo disidente (y que se oponía a los cambios), liderado por el Dr. Horacio Etchegoyen, se nucleó en "Ateneo" hasta que en 1977 produjo la escisión de 38 miembros titulares, 26 adherentes y 70 candidatos, solicitando a la IPA el reconocimiento para una nueva Asociación que dio lugar a la formación de la AP de BA.

Sin embargo, pese a los cambios estatutarios, continuó la restricción a la entrada de psicólogos hasta 1987.

Merece especial distinción el nombre del profesor Horacio Etchegoyen, quien desde la AP de BA fue elegido presidente de la IPA en el 37 Congreso Internacional realizado en Buenos Aires y primero de Latinoamérica.

La escisión que dio lugar al nacimiento de la AP de BA se produjo en el Congreso de Jerusalén, en 1978,19 en un clima reinante de paz entre los dos grupos.

Por esos tiempos los psicoanalistas habían comenzado a ser vistos en la Argentina como "subversivos" y lejos estaban de necesitar un factor irritante que caldeara los ánimos a su regreso al hogar.

La departamentalización de APA

Departamento de Niños y Adolescentes Arminda Aberastury

El psicoanálisis de niños fue incluido en los seminarios desde los comienzos.

Se fundó en diciembre de 1974 y fueron sus pioneras A. Aberastury, Elizabeth de Garma y E. Susana Lustig de Ferrer.

Ha contado con la fecunda labor de sus miembros y participación de muchos colegas.

Departamento de Psicosis Dr. Enrique Pichon Rivière

Se fundó en 1978, luego de la muerte del maestro, siendo Presidente de APA el Dr. Mauricio Abadi.

Fueron sus primeros coordinadores destacadísimos psicoanalistas de fama nacional e internacional como Jorge García Badaracco, E. Rolla y Enrique Zemborain.

Sus integrantes han realizado un aporte creativo original que llevó al reconocimiento dentro del movimiento psicoanalítico mundial.

Departamento de Historia del Psicoanálisis

Se creó el 24.6.80 durante la presidencia del Dr. Carlos Mario Aslan. Surgió de la necesidad de historizar las líneas de pensamiento psicoanalítico y la evolución de dichas ideas.

Departamento para la Investigación Psicoanalítica de la Familia y Pareja

En 1982, siendo Presidente García Badaracco, un grupo de colegas de APA comenzó a reunirse interesados por la problemática familiar. El anteproyecto de fundación data del 13 de diciembre de 1982. Su trabajo comenzó el 21.8.84.

Se destaca la participación de Jorge García Badaracco, Raquel Zak de Goldstein, Oscar Czertok, Saverio Guzzo, Roberto Losso, entre otros.

Departamento de Psicosomática Dr. Arnaldo Rascovsky

Si bien del tema de ocuparon de manera polémica desde los pioneros hasta nuestros días, su fundación corresponde al año 1985 gracias a la destacada pujanza de la Dra. Marta Bekei.

Existe también en APA una Comisión para el Interior del País que sistematiza la enseñanza de candidatos residentes en las provincias argentinas. Esta Comisión, por su tarea de difusión prolífica del Psicoanálisis en medios culturales dio lugar a la visita del presidente de IPA, Adam Limentani, en 1981, a fin de interiorizarse de su acción.24

Se temía que la fecunda labor de difusión del Psicoanálisis diera lugar a la proliferación de analistas "silvestres".

Comisión de Informática

Esta Comisión facilitó la agilización de los datos y la mejor organización de la biblioteca y búsquedas bibliográficas para los socios.

Continúa desarrollándose como poderosa herramienta de investigación e intercambio científico.

Centro de Investigación y Orientación Enrique Racker

Se pensó en 1964 como destinado a promover la investigación científica del Psicoanálisis en todas sus dimensiones y brindar asistencia y docencia a la comunidad.

En él funciona un elevadísimo número de grupos de investigación en la actualidad.

Amigos de APA

Permite el intercambio entre los miembros de la Asociación y el ambiente intelectual y cultural sensible y receptivo. Actores, escritores, cineastas, pintores, etcétera, han participado de sus reuniones. Ha tenido el honor de recibir la visita de Jorge Luis Borges entre otros muchos brillantes de nuestro tiempo.

El Lacanismo en la Argentina

Para hablar de Lacan en la Argentina hay que hablar de Oscar Masotta en Buenos Aires. Jorge Balán en Cuéntame tu vida nos dice: este intelectual, estudiante de filosofía, porteño, que no llegó a obtener su título universitario fue el reconocido principal difusor de las ideas de Lacan.26

Allá por los años 50 escribía en Contorno, una revista surgida de las márgenes de la Facultad de Filosofía y Letras. Aquí se nucleaba la nueva izquierda intelectual que leía a Jean Paul Sartre y abrevaba en el existencialismo.

Por estos tiempos y en este sector Freud quedaba de costado; algo parecido a lo que ocurría en París y fue justamente un francés marxista, Louis Althusser, que efectuaba una re
lectura de Marx, quien legitimó a J. Lacan con su relectura de Sigmund Freud. Ambos, desde la corriente estructuralista que permeaba las ciencias sociales y la filosofía en esos tiempos.

Althusser reivindicó las lecturas de Sigmund Freud y terminó con la campaña antifreudiana del Partido Comunista francés acontecida durante la década anterior.

Así contribuyó al fervor psicoanalítico que se apoderó de París desde entonces, aun más tardíamente que en Buenos Aires.

Durante los años 60 en Buenos Aires, la intelectualidad y el ambiente cultural de vanguardia se nucleaba alrededor del Instituto Di Tella, de la calle Florida. Como dice M.A. Materazzi: los artistas son intuitivos, perciben los cambios a su tiempo, quizás por eso mostraban mucho interés por las ideas lacanianas.

Anteriormente O. Masotta, L. Rozitchner, los hermanos Viñas, Ramón Alcalde se psicoanalizaban y discutían temas psicoanalíticos en un grupo operativo coordinado por Alberto Fontana. Fue justamente en su clínica que se internó O. Masotta al sufrir una crisis personal por el fallecimiento de su padre. Allí cambió de analista y se volcó a la lectura de Lacan por indicación (según su relato) de Enrique Pichon Rivière.

Proponía Masotta volver a Freud luego de leer a Lacan, hablando de un Psicoanálisis distinto al que se enseñaba en la APA (por aquellos tiempos con una fuerte moda kleiniana). Criticaba a la Asociación y decía que el Freud de la APA era la transmisión de una técnica o la formalización de una teoría que no se preguntaba sobre sus fundamentos y alcances.

Así el lacanismo comenzó con la intelectualidad porteña que se reunía en bares (el Coto en Viamonte y Florida y el Moderno en Maipú, vinculado por la Galería del Este al Instituto Di Tella). Se dedicaba a la filosofía y la cultura de vanguardia.

Para los psicólogos que frecuentaban la calle Florida, Lacan era la "rebeldía" a los conocimientos obtenidos en la Facultad, hablaba otro idioma, "sonaba" mejor que el inglés de los norteamericanos y se prestaba más para una postura antimperialista.

De este modo comenzaron psicólogos y algunos médicos a llevar la enseñanza de Lacan a sus consultorios, generalmente en el barrio de Palermo.

Al decir de Isidoro Vegh (joven médico por entonces), Masotta enseñaba Lacan sobre todo desde la retórica, nunca llegó a enseñar la lógica y la topología. Daba clases en casas de otros, después en la suya cuando ya tenía muchos alumnos.

Hubo dos experiencias de lacanismo en Argentina, que marcaron un hito dentro de este movimiento.

Una fue la llegada de los Mannoni, en 1972, analistas lacanianos franceses que mostraron su práctica, lo cual representó un camino más claro para los médicos de nuestro medio.

La otra ocurrió durante la época de Cámpora: una Jornada del Instituto Goethe de homenaje a Sigmund Freud, en la Facultad de Medicina.

Estos dos acontecimientos fueron la base para la fundación de la Escuela Freudiana de Buenos Aires. Se propuso un acuerdo: los que se reunían tenían derecho al veto, a decidir quién entraba y quién no.

Sin embargo, esta escuela, que no pretendía ser una Institución, tuvo también como tantas otras sus luchas de política interna. Había dos sectores: los que venían de la clínica y los que venían de la filosofía.

Masotta se fue a España y desde allí mandó una carta proponiendo que los analistas de la escuela la dirigieran teórica y prácticamente.
Nadie se animaba a contradecirlo por estos temas y en esos tiempos.

El grupo de analistas lacanianos de la escuela decidió viajar a París y consultarle a Lacan, quien insistió en la necesidad de análisis de los analistas y en marcar las diferencias entre jerarquías (como ocurría en la API), pero que no excluía la necesidad de establecer grados.

La escuela continúa hasta nuestros días. Sin embargo han surgido otras, nuevas, múltiples escuelas de análisis lacaniano, muchas de ellas de enorme prestigio en nuestro medio.

Entonces surge inmediatamente la pregunta: ¿serán tan malas las Instituciones?...

El Psicoanálisis en el Hospital

Su inserción en el medio hospitalario fue previa a la formación de APA (consignado previamente en los capítulos de prehistoria y pioneros), tanto en los hospitales psiquiátricos monovalentes como en los generales.

Sin embargo merece especial mención la tarea que realizara en 1958 en el Hospital "José T. Borda" el joven médico Jorge García Badaracco, que venía de París formado como psicoanalista.

Desde 1958 a 1965, García Badaracco organizó una residencia para médicos provenientes del interior del país o no residentes en Buenos Aires que venían a formarse en Psiquiatría y Psicoanálisis para luego regresar capacitados a sus lugares de origen y ser así propagadores de salud.

El profesor titular era Ramón Melgar, hasta 1963, y luego el Prof. Dr. Omar Ipar.

Los profesores de la residencia eran destacadísimos psiquiatras: Pereyra, Martínez Dalke e Ipar, entre otros, del campo psiquiátrico tradicional. Como psicoanalistas dictaban clases Pichon Rivière, Marie Langer, Bleger, Liberman, Morgan.

Tan elevado nivel académico dio lugar a la formación de destacados especialistas tales como: R. Doria Medina Eguía, J. Valls, M. Guiter, Aragonés, B. Montevecchio, J. Smolovich (quien trabajó en el Hospital Moyano).

Si bien no todos regresaron a sus hogares, sí cumplieron con la difusión de la buena Psiquiatría y Psicoanálisis a través de los cursos de actualización, seminarios, carreras de médicos psiquiatras, etcétera.

En la actualidad continúa la labor de estos profesionales, directamente o través de sus discípulos.

García Badaracco trabajó en el Hospital Psiquiátrico "José T. Borda" hasta 1973.

Otro polo de desarrollo importante fue el trabajo de Mauricio Goldenberg en el Hospital Aráoz Alfaro, de Lanús.27

En 1956 abrió un modestísimo servicio de psicopatología. Para los años 60 la experiencia ya era un éxito.

Goldenberg se rodeaba de profesionales jóvenes a los que instaba a analizarse.

Fue el primer servicio de psicopatología que incluyó psicólogos en un hospital público. Tenía una orientación interdisciplinaria con participación de un filósofo, un lingüista y un antropólogo.

El servicio de Goldenberg se convirtió en un puente entre las Facultades de Medicina y Filosofía y Letras.

Muchos de sus discípulos fueron continuadores de la tarea.

Mauricio Goldenberg, perseguido por su ideología, debió emigrar del país durante los años del proceso militar. Actualmente vive en Caracas.

El Futuro

Hoy, en este fin de siglo XX postmoderno y caótico, al entrar al tercer milenio, muchos creerán que el Psicoanálisis no se adecua a las necesidades tecnológicas y tecnocráticas imperantes, a la relación costo-beneficio que proclaman airadamente los planes de administración en salud, a los requerimientos de respuestas rápidas, inmediatas, breves, que nos remiten a cierta cultura "light".

Sin embargo, mucho está por verse, ya que paralelamente al fenómeno más arriba descripto, el Psicoanálisis en la Argentina continúa desarrollándose en las instituciones psicoanalíticas, centros y también en la Universidad y en los hospitales públicos, particularmente, generando otra vez una alternativa distinta que desde su acción como factor de culturización y herramienta útil para el mejor conocimiento del alma humana, así como de las relaciones interpersonales, podrá, además de su acción terapéutica específica, contribuir también al mejoramiento de la relación médico-paciente, hoy en día, la más útil y económica herramienta para la prevención de los juicios por mala praxis médica.

Al decir de Joan Manuel Serrat: "No hay que confundir valor y precio".

Psicoanálisis: ¿costo-beneficio alto? ¿O bien, costo = alto y beneficio = alto?

La historia lo dirá mañana.

Como dijo Antonio Machado: "Se hace camino al andar"

Bibliografía

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