Es muy interesante el conocimiento de quienes precedieron en
el sitial al Dr. Insua, el Académico Spangenberg y el
Académico Goñi, ya que entre estos existe una línea de
pensamiento que le otorga continuidad a una concepción
Holística de la Medicina.
Juan Jacobo Spangenberg fue designado miembro de la Academia
en el año 1934. Era un clínico eximio, entusiasta defensor y
cultor de esa noble rama de la medicina que es la Medicina
Interna. Poseedor de una sólida cultura humanística, con una
mente rápida nutrida en permanente estudio, no podía
considerar al paciente en forma parcial, sino como un todo,
psiquis y soma, y frente al auge de la especialización,
recorrió con verdadera vocación el largo camino de la
Clínica Médica.
Spangenberg tenía las condiciones, tan difíciles de
encontrar en plenitud en una sola persona, para ejercer la
Medicina en cuanto esta significa "Ciencia y Arte".
Era un médico que se compenetraba íntimamente con el
padecimiento físico y espiritual del enfermo. Sutilmente
llegaba a su intimidad, sabía escuchar y lo ayudaba a
comunicarse.
Poseía esa condición que se ha dado en llamar Arte Médico.
Con respecto al Dr. Adalberto Goñi, nombrado Académico en
el año 1969, fue un excelente clínico que ponía todo su
saber y su experiencia para resolver los problemas de sus
pacientes. Lo hacía con un gran espíritu humano, demostrando
su identificación con el enfermo en sus preocupaciones y
reconociendo, además, las influencias externas o factores
psicológicos que hubieran dado origen a su enfermedad.
Goñi ha contribuido a conservar y exaltar los méritos y
excelencia del internista que procura conocer toda la
patología.
Como un universitario auténtico y completo, intervino en la
orientación de la enseñanza y en la organización y
desarrollo de la Carrera de Médicos Residentes. La creación
de la residencia había significado un gran avance en la
atención médica hospitalaria y la posibilidad de ofrecer a
los médicos residentes una formación de excelencia. En su
Servicio en el Hospital Argerich creó y desarrolló una
verdadera Escuela.
Goñi, un hombre culto y de profunda formación espiritual,
también destinó tiempo a los deportes. Fue un muy buen
jugador de rugby integrando, junto a Alfredo Lanari y a
Alfredo Pavlovsky, también miembros de esta Academia, el
famoso equipo campeón de rugby de Primera División del Club
Universitario de Buenos Aires (CUBA), denominado "el
equipo de los intelectuales" en el año 1931.
El Académico Jorge Insua es continuador de esa tradición
médica y fué quien llevó la Psicología Médica y la
Psiquiatría al Hospital General. Además introdujo la
formación psicológica formal para los estudiantes de
Medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de
Buenos Aires.
Antes de referirme a la personalidad y a la obra del Academico
Jorge Insua, quiero hacer un pequeño comentario de lo que
fué el comienzo de mi relación con el Dr Insua.
Desde que me recibí de médico fui discípulo del Dr Insua,
gracias a la gestión de mi gran amigo y guía en la vida, el
Dr Carlos Alberto Velazco Suarez quien me lo presentó, así
como lo había hecho con el Dr. Emilio Komar con el que
estudié antropología filosófica.
Conocí al Dr. Insua en el año 1962 y fue un encuentro
decisivo en mi vida, porque además de conocer al Dr. Insúa,
conocí al Dr. Cárcamo, mi otro maestro en la ciencia y arte
de la Psiquiatría. Y conocí también a Martha Jordá,
Psiquiatra de su equipo, con quien después me casé, y que es
un pilar en mi vida .
Permítanme, en primer lugar, referirme a la personalidad
de mi Maestro. En Jorge Insua, la inteligencia, el tesón, la
perseverancia, la honradez y el trabajo constituyen los
elementos básicos de su personalidad. Una personalidad
generosa que enseñó y transmitió todo su saber sin
límites, sin egoísmo, legando a su discípulos el valor del
esfuerzo, la perseverancia en la consecución de fines, y el
espíritu de lucha.
Una muestra de esto, y que es un gesto que lo honra, es su
renuncia a su Sitial Académico para pasar a ser Emérito de
la Academia y permitir así la entrada de nuevas generaciones
Me voy a referir ahora a la trayectoria profesional del
Académico Jorge Insua .
Ingresó a la Facultad de Medicina de Buenos Aires
recibiéndose en Diciembre de 1947 con altas calificaciones y
el Diploma de Honor.
Movido por sus inquietudes de investigador, realizó una tesis
sobre "Los fascículos Estrio-Subtalámicos.
Contribución al estudio de los sistemas neuronales
diencefálicos", calificada de sobresaliente y premiada
como la mejor tesis el 20 de Octubre de 1953.
Obtuvo una beca del Consejo Británico para estudiar
Psiquiatría en el Maudsley Hospital de Londres donde
permaneció desde 1952 hasta mediados de 1954. Ya antes había
terminado el curso de Médico Psiquiatra.
Aprendió Clínica Psiquiátrica con el Dr. Eduardo Krapf,
quien inició en nuestro país la Psiquiatría de Hospital
General y había introducido la concepción psicoanalítica en
la psiquiatría. Estudió Neuropatología con el Dr. Braulio
Moyano y el Dr. Moisés Polak, Neuroquímica en Londres y
Neurofarmacología con el Prof. Izquierdo.
En aquellos años el Dr. Insua continuó con su labor
hospitalaria, permaneciendo en los servicios de medicina del
Hospital de Clínicas con los Dres Merlo, Padilla, Casanegra y
en el Servicio de la vieja y ya mítica Sala 4.
Profundizó los estudios psicoanalíticos con el Dr Celes E.
Cárcamo desde 1956 hasta 1967.
Insua, en 1959, fundó, con un grupo de colegas: Raúl
Usandivaras, Andrés Caferatta, Luis Basombrío y César
Sallarés el Instituto John Hughlings Jackson, donde realizó
una intensa labor docente y asistencial.
En 1965 es nombrado Docente Autorizado en Psiquiatría.
Durante todos esos años, el Dr Insua dictó Psicología
Médica en las distintas Unidades Hospitalarias, hecho
inédito hasta entonces en nuestra currícula médica.
Por este motivo, la Facultad lo invitó para proyectar la
enseñanza de Psicología Médica para ser incorporada como
materia en los estudios médicos.
Al crearse la Cátedra de Psicología Médica de la Facultad
de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en Agosto de
1967, el Dr. Insua fue designado Profesor Titular de la misma.
La Cátedra de Psicología Médica comenzó a dictarse en el
Hospital de Clínicas. Insua exigió para su puesta en marcha
la creación simultánea de un Servicio de Psiquiatría donde
atender pacientes ambulatorios y una sección de internación
psiquiátrica. Insua aseguraba que en Psiquiatría no se puede
ser solamente teórico, de ahí la exigencia de Instituciones
Asistenciales para la enseñanza y capacitación de los
psiquiatras y de los psicólogos.
El Dr Insua no comprendía la Psiquiatría y el Psicoanálisis
divorciado de la Clínica. Nos transmitió a sus discípulos
esa misma orientación y nos alentó para que siguiéramos
nuestro propio camino en diversos campos de la especialidad.
En 1968 se inician, en la Cátedra, la enseñanza de
Psicología Médica en pre-grado, la Residencia para
Especialistas en Psicología Médica para médicos y en
Psicología Clínica para psicólogos, y el Curso Superior de
Posgrado en Psicología Médica y Psicología Clínica.
Dictó numerosos cursos para graduados y los temas tratados
abarcan todo el espectro de las enfermedades de la mente.
Tiene trabajos publicados en importantes revistas nacionales y
del exterior.
En 1954 fue cofundador y corredactor de la "Revista Acta
Neuropsiquiátrica Argentina" .
Escribió varios libros: "Psicología Médica",
"Introducción a la Psicología Médica",
"Psicosemiología y Psicopatología",
"Historias clínico-psiquiátricas" y, en
colaboración con la Dra. Musacchio de Zan, "Psicología
Médica, Psicosemiología y Psicopatología"
Es miembro de numerosas Instituciones científicas:
Asociación Argentina para el Progreso de la Ciencia; Miembro
Titular y Fundador de la Sociedad Argentina de Psicología
Médica, asesor científico de la Prensa Médica Argentina,
consultor para la Comisión Asesora de Ciencias -Médicas del
CONICET, etc.
Además, es miembro del Rotary Club, Club al yo también
pertenezco por haber sido presentado por Jorge Insua
Muchos más son los antecedentes que omito para no recargar la
atención de ustedes, pero esta exposición de antecedentes
nos da la dimensión humana del Dr Insua. Su vida está
realzada por su condición moral.
Quisiera resaltar los rasgos personales del Dr. Insua citando
lo expresado por el Académico Dr. Osvaldo Fustinoni en
ocasión de su incorporación a esta Academia.
Dijo Fustinoni
"Su trayectoria es armoniosa y serena".
"Suave de modales, no es pródigo en el elogio, ni su
palabra suena siempre para censurar".
"Enseñó a sus discípulos con el ejemplo de su conducta
y les transmitió su pensamiento, que la vocación médica
debe ser un desinterés absoluto en servir a sus semejantes,
con una mística de cruzado".
Ahora quiero concentrar mi atención en poder trasmitirles a
Uds. lo que constituyó y significó el Dr. Insua para mí y
como fue mi vida a su lado. Un sinfín de circunstancias en
las que se evidencian signos de continuidad.
Desde que me recibí de médico fui discípulo del Dr Insua.
En el año 1962, me incorporé a su equipo en la Sala IV del
Hospital de Clínicas y en el Instituto Jackson.
En 1967 ocupé el lugar que él dejó vacante en la formación
psicoanalítica con el Dr. Cárcamo, los lunes, miércoles y
viernes a las 8.00 hs .
El Dr. Cárcamo fue uno de los psicoanalistas que iniciaron la
Escuela Argentina de Psicoanálisis, la cual alcanzó un gran
desarrollo.
Celes Cárcamo fue un médico que, como tantos otros grandes
maestros de la medicina, escribió muy poco; su enseñanza fue
personal. Integraba en su enseñanza todos los aspectos
técnicos y especializados de la medicina académica junto con
el oficio de ser médico, que es arte y destreza en el
quehacer práctico. Enseñaba dialogando, volcaba sus
conocimientos en forma rigurosamente técnica y otras veces
transmitía su saber a través de anécdotas, historias
personales, el Martín Fierro y otras citas literarias.
Un hombre cordial y afectuoso, humilde con su saber,
honorable, respetuoso de las ideas de los otros.
Buscando respuestas a los trastornos funcionales, que en su
época no eran consideradas entidades clínicas que tuvieran
relevancia para el saber médico, Cárcamo fue acercándose al
psicoanálisis sin perder de vista su ser médico y sus
profundos conocimientos filosóficos.
Realizó su formación psicoanalítica en París. En Francia
desarrolló una actividad científica y cultural muy
fructífera, y completó su formación psiquiátrica y
neurológica.
En 1942 fundó con Angel Garma la Asociación Psicoanalítica
Argentina con sus primeros discípulos: Pichon Riviere,
Raskovsky, Tallaferro, Alvarez de Toledo y otros.
Cárcamo tuvo muchos discípulos hasta nosotros, que
continuamos transmitiendo sus conocimientos y su forma de
concebir la Medicina Psicológica o Psiquiátrica.
En 1958, y por pedido de otro de sus discípulos, el Profesor
Dr. Florencio Escardó, por entonces Decano de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Buenos Aires, organizó el
primer Curso de Psicología Médica de la Facultad de
Medicina. Ese curso fue la piedra fundacional de la Cátedra
de Psicología Médica, ya que en 1959 se inició el proceso
de creación de la Cátedra, hecho que se concretó en 1967.
En el año 1967 al crearse la Cátedra de Psicología Médica
colaboré con el Dr. Insua , junto a un grupo de discípulos
entre los que se encontraban el Dr. Velasco Suarez, el Dr
Florit, la Dra Musacchio, la Dra. Jordá de Fahrer, el Dr.
Mario Peretti y otros, en la organización y puesta en marcha
de la Cátedra y el Servicio de Psicología Médica en el
Hospital de Clinicas
Con este mismo grupo fuimos cofundadores de FASAM (Fundación
Argentina para la Salud Mental), institución que apoyó el
desarrollo de la Cátedra hasta 1973 y que luego se
desarrolló como Instituto de Asistencia y Docencia en Salud
Mental bajo la dirección del Dr. Carlos Alberto Velazco
Suarez.
El Dr. Insua fue, también, mi Director de Tesis. El tema :
"La Relación Médico-Paciente en enfermos en
hemodiálisis prolongada y trasplante renal", que
realicé en base a los resultados de mi experiencia en el
Servicio de Hemodiálisis del Hospital de Clínicas con el Dr.
Nadal, en el Servicio del Dr. Morelli, miembro de esta
Academia, en la Fundación Pombo, y en el Servicio de
Hemodiálisis del Hospital Italiano con los Dres. Calvo y
Herrero.
Recuerdo bien los domingos en los que el Dr. Insua corregía
mi Tesis y que yo durante la semana debía re-escribir. Fue
una experiencia dura, pero al mismo tiempo un aprendizaje
importante que compartía con su hijo Pedro, mientras él
estudiaba, en penitencia, sus materias del secundario.
Mi formación transcurrió al lado del Prof. Insua de quien
aprendí Psiquiatría y a tratar a los enfermos con respeto y
humildad.
En el año 1973, por cuestiones políticas, se interrumpió la
actividad del Profesor Insua y la nuestra, su equipo, en el
Hospital de Clínicas y en la Facultad de Medicina.
Años después el Dr. Insua fue reincorporado a la Facultad de
Medicina de la Universidad de Buenos Aires, cargo que no
aceptó, continuando sus enseñanzas en distintas
Instituciones Privadas y Universitarias.
Por otra parte, quienes compartíamos la conducción de la
Cátedra y que fuimos removidos junto con el Dr Insua,
continuamos nuestras carreras y cada uno eligió su propio
camino.
Como a mí me interesaba y era mi vocación continuar la senda
iniciada por el Dr. Insua en el Hospital de Clínicas, me
incorporé como psiquiatra en la 7ª. Cátedra de Medicina del
mismo Hospital dirigida por el Profesor Miatello.
Allí desarrollé mi labor asistencial integrado con los
médicos de otras especialidades y realicé la tarea docente
con alumnos de pre-grado y de postgrado. Una de las
actividades de post-grado, fue la formación psicológica del
médico general con la técnica de Grupos Balint.
Colaboré en la publicación del libro "Geriatría"
del Dr. Miatello y publiqué trabajos de Psicología Médica y
Psiquiatría en distintas revistas como resultado de la
actividad asistencial y de investigación en el Hospital de
Clinicas.
Con la incorporación de los Dres. Enrique Ortiz Frágola y
Raul Astudillo y las licenciadas Estela Loza, Estela Galazzo y
María Amalia Bruno se conformó un equipo de Salud Mental en
la Séptima Cátedra. Años después con este mismo equipo
creamos la Unidad de Psicogeriatría del Hospital de
Clínicas.
En esa misma época, y luego de realizar cursos y
entrenamientos en gerontopsiquiatría en Inglaterra, fundamos
con un grupo de distinguidos especialistas de varios países,
en Nottingham, la Asociación Internacional de Psicogeriatría
.
En el año 1983 gané por Concurso la Cátedra de Psicología
Médica. Al hacerme cargo de la misma invité a psiquiatras y
psicólogos discípulos del Dr. Insua a acompañarme en la
reorganización de la Cátedra que luego de 10 años de
interinatos no tenía un programa definido. Debimos
reorganizar los programas de tres materias de pregrado:
Psicología Médica, Psicosemiología y Psicopatología , y
Psiquiatría. Reabrir las Carreras de Especialistas en
Psiquiatría y Psicología Clínica.
Por otra parte hubo que restablecer las Residencias.
El Hospital Universitario tiene una responsabilidad primordial
en la formación de recursos humanos especializados y capaces
para responder con idoneidad, calidad y eficiencia a las
necesidades de salud de la sociedad.
La labor en el Área de Docencia de la Cátedra se orientó
hacia la formación conceptual y clínica de los estudiantes
de la carrera de Medicina y de otras carreras paramédicas en
el área de Salud Mental de la Universidad de Buenos Aires.
Asimismo, en el nivel de postgrado, las Residencias en
Psiquiatría y en Psicología, la Carrera de Especialización
en Psiquiatría y el Curso de Postgrado en Psicología
Clínica ofrecían posibilidades de formación en servicio,
bajo supervisión continua, para una mejor integración y
adecuación del perfil profesional a las demandas en salud
mental.
El eje de la docencia en pre y post- grado estaba basada en el
concepto de Atención Primaria de Salud.
La Atención Primaria de Salud representa el primer nivel de
contacto de los individuos, la familia y la comunidad con el
sistema de salud. Se basa en llevar la atención de salud lo
más cerca posible del lugar donde residen y trabajan las
personas. Constituye el primer elemento de un proceso
permanente y progresivo de asistencia sanitaria.
En nuestra concepción es el médico de Atención Primaria el
que debería estar capacitado para la detección precoz de
trastornos psiquiátricos y estar en condiciones de brindar
atención psiquiátrica a los pacientes con trastornos leves y
derivar a los que requieren un tratamiento más especializado.
Para poder realizar esta tarea, el médico debe recibir una
formación psicosocial y psiquiátrica adecuada a las
necesidades de salud existentes en la comunidad.
Los que se encuentran en una situación privilegiada para
cumplir con los principios fundamentales de la Atención
Primaria son el médico general, el médico de familia, el
pediatra, el ginecólogo.
Es indispensable la educación profesional del Médico de
Atención Primaria para modificar su concepción de enfermedad
mental muchas veces determinada por prejuicios y creencias
erróneas, lo que conocemos como "el estigma de la
enfermedad mental".
Para modificar el estigma se requiere una labor de educación
que debe comenzar en los primeros años de la Carrera Médica
con el objetivo de reconocer que, desde una perspectiva
diferente, pueden existir otras formas de comprender
determinado acontecimiento vital. La enfermedad mental debe
ser considerada como una enfermedad más dentro de las
enfermedades del hombre.
Como vengo afirmando al comentar los aportes de los
Académicos Spangenberg, Goñi e Insua, debe concebirse al
hombre como una unidad, tomando en cuenta los aspectos
corporales, psicológicos y sociales. Esta transformación de
la medicina lleva implícita la necesaria transformación de
la profesión médica y esto, a su vez, implica un cambio en
la educación médica que debe formar médicos con un enfoque
biopsicosocial para su actuación en el hospital y en la
comunidad.
Una concepción biopsicosocial de la medicina implica:
1-Comprender la importancia de los factores psicosociales,
culturales y económicos en el proceso de salud-enfermedad,
2-Conocer e instrumentar los aspectos psicodinámicos y
psicoterapéuticos de la relación médico-paciente;
3-Reconocer y tratar las reacciones psicológicas de los
pacientes ante la enfermedad y el sentirse enfermo;y
4-Reconocer y resolver las enfermedades psiquiátricas más
comunes de la práctica médica.
De esta concepción biopsicosocial de la medicina se desprende
el actual modelo de la psiquiatría. No es solamente una
ciencia sino también un arte que busca soluciones
pragmáticas. Es un arte que toma en cuenta al hombre como un
todo, como una unidad.
Los proyectos y actividades en el Área de Investigación
promovieron el desarrollo de nuevos conocimientos y
estimularon la participación del trabajo en equipo con
profesionales de otras áreas del Hospital y de la comunidad.
La investigación, como una herramienta más de trabajo,
permite mejorar la prestación de los servicios de salud y
contribuye a una mejor calidad de vida.
En el Área Asistencial y como consecuencia de la formación
recibida y de la experiencia adquirida en Hospitales
Psiquiátricos, Hospitales Generales y también en la
práctica privada, doy gran importancia a la semiología del
paciente y al diagnóstico de su padecimiento, le asigno mucha
significación al estudio de la familia, su medio ambiente y
todo lo que constituye su nicho ecológico.
Desde la Cátedra, acepté e incorporé los cambios que
durante estos casi 50 años se introdujeron en la disciplina.
Así, desarrollé las recomendaciones de la Organización
Mundial de la Salud y revertí la modalidad de la asistencia
que antes se realizaba con "listas de espera"
En el Hospital suprimí las listas de espera asistiendo al
paciente cuando este concurría por sentirse enfermo y era
atendido por un Equipo de Admisión quien decidía en ese
momento la gravedad y la urgencia de su enfermedad.
Entendíamos que el paciente ese día se sentía enfermo y
buscó asistencia médica, ese día dejó de trabajar, ese
día pagó el medio de transporte. Era un imperativo ético y
un respeto por la persona.
A través de los años fuimos incorporando a la asistencia los
nuevos descubrimientos y desarrollos tecnológicos de la
especialidad, como ser nuevas técnicas diagnósticas, nuevos
tratamientos farmacológicos, nuevas técnicas psicoterápicas
y nuevas modalidades de readaptación social.
En cuanto a Psicoterapia, el objetivo fue desarrollar una
técnica que pudiera ser útil para ser aplicada por los
médicos y psicólogos residentes en formación, que les
proporcionara un marco referencial lo suficientemente acotado
como para permitir un trabajo más efectivo y personal a
quienes no poseían una sólida formación en teoría
psicodinámica ni un profundo entrenamiento clínico.
Se buscó una técnica psicoterápica que fuera breve,
aplicable en un servicio hospitalario y que reuniera las
siguientes condiciones que consideramos fundamentales:
1) que fuera de orientación psicodinámica,
2) que tuviera valor terapéutico clínico,
3) que pudiese ser estandarizada,
4) que pudiese ser enseñada, controlada y supervisada dentro
de las posibilidades del servicio de un hospital general,
5) que pudiera ser evaluada tanto comparativa como
cualitativamente.
En cuanto a modalidades de readaptación social realizamos
actividades con instituciones comunitarias para la
rehabilitación de los enfermos mentales.
Durante varios años, el Servicio fue Centro Colaborador de la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
En los últimos 20 años, a partir de "la década del
cerebro", comenzamos a comprender cómo el cerebro se
reorganiza luego de un determinado daño, la llamada
"plasticidad cerebral". Así han surgido nuevas
técnicas de rehabilitación y están en desarrollo novedosos
procedimientos y drogas para estimular tales procesos de
readaptación.
El progreso de las neurociencias, que constituyen uno de los
fundamentos de la psiquiatría con una orientación médica,
ha sido impresionante.
La Psiquiatría ha vuelto a reconocerse entonces como una rama
de la medicina y, como tal, destaca la importancia de un
enfoque biopsicosocial.
En relación con los aspectos biológicos en Psiquiatría,
como en otras especialidades médicas, las pruebas de
laboratorio y los avances en neuroquímica han adquirido una
importancia cada día más relevante, al igual que las
últimas técnicas en diagnóstico por imágenes: Tomografía
de Emisión de Positrones (PET), Resonancia Magnética Nuclear
(RMN) y Tomografía Computada (TC).
Este tipo de pruebas pueden ser fundamentales para
diagnosticar una enfermedad con síntomas o síndromes
psiquiátricos subyacentes.
Los psiquiatras hemos intentado desde hace tiempo determinar
la patofisiología subyacente de ciertos síndromes
psiquiátricos específicos. Por ejemplo, los problemas del
sueño, los cambios del apetito y la disminución del interés
sexual inherente a la enfermedad depresiva mayor sugieren
alteraciones en la función hipotalámica y pituitaria. Estos
cambios se pueden reflejar en anormalidades en los valores
neuroendocrinos, que pueden ser medidos y por lo tanto ayudan
a establecer el diagnóstico.
El abordaje terapéutico de los pacientes se basa en el empleo
de tratamientos de última generación. Según las diferentes
necesidades: tratamientos psicoterapéuticos individuales y
grupales, tratamientos psicofarmacológicos, tratamientos
biológicos tales como: tratamiento electro-convulsivo (TEC),
estimulación cerebral profunda (DBS), estimulación vagal
indicados para pacientes con Trastorno Depresivo Mayor
Crónico y Refractario.
Desde que me hice cargo de la Cátedra de Psicología Médica,
inicié mi actividad a nivel internacional con el
convencimiento de la importancia de estar vinculado con el
mundo para el desarrollo de la especialidad en nuestro país.
Mi actividad se inició en la Asociación Mundial de
Psiquiatría y en la Asociación de Psiquiatría Americana.
Fui Fundador y Presidente de la Sección de Medicina
Psicosocial de la Asociación Mundial y luego, en 1999, con el
Dr. Don Lipsitt, de Harvard, creamos la Sección de
Psiquiatría, Medicina y Atención Primaria en el
entendimiento de que la Psiquiatría está integrada a la
Medicina y que esto es fundamental para el entrenamiento del
médico de atención primaria.
En la Asociación de Psiquiatría Americana fui Presidente del
Consejo Interamericano de Organizaciones Psiquiátricas,
organizando actividades docentes en diferentes países
Latinoamericanos con el objetivo de mejorar la formación de
los Psiquiatras y Residentes de nuestros países.
En el año 1999 fui designado miembro del American College of
Psychiatrists.
En el año 2002, por invitación del Académico Ramón
Leiguarda, fui nombrado Jefe del Departamento de Psiquiatría
de FLENI (Fundación para la Lucha contra las Enfermedades
Neurológicas de la Infancia "Dr. Raúl Carrea").
Agradezco al Dr. Leiguarda haber alentado mi actividad
académica y el apoyo brindado para el desarrollo del
Departamento de Psiquiatría.
Me ha tocado vivir una época apasionante de la medicina en
general y de la Psiquiatría en particular, desde la
Psiquiatría de Pinel hasta el desarrollo de las
Neurociencias.
Esta incorporación en FLENI nos ha permitido a mí y a mi
equipo continuar desarrollando la Psiquiatría del Siglo XXI
en una institución de primer orden, única en nuestro país
por su excelencia.
En este sentido, me enorgullece mencionar que el Departamento
de Psiquiatría, en colaboración con los Departamentos de
Neurociencias y Neurocirugía, dio el primer paso en
Latinoamérica en el uso de avanzados procedimientos
experimentales en el tratamiento de patologías psiquiátricas
refractarias. La estimulación cerebral profunda (DBS), una
técnica neuroquirúrgica mínimamente invasiva que ha
mostrado resultados prometedores, fue utilizada con éxito en
FLENI.
Hemos podido realizar tratamientos especiales en fase
experimental para patologías resistentes como lo es la
depresión refractaria, porque FLENI está en condiciones de
hacerlo, y de usar estimulación vagal y otros tratamientos
que se hacen en el mundo para patologías refractarias.
Actualmente continúo en FLENI con mi actividad docente, como
director de la Unidad FLENI de la carrera de Especialistas en
Psiquiatría de la Universidad de Buenos Aires y con la
expectativa, en el futuro no muy lejano, de una Residencia en
Psiquiatría.
En nuestro Departamento en FLENI estamos llevando a cabo
varías líneas de investigación con la participación de un
equipo de investigación clínica, entre las que nombro a las
siguientes:
"Contribuciones de la depresión y la ansiedad a
alteraciones inmunoinflamatorias sistémicas y autonómicas
luego de accidente cerebrovascular: pronóstico a 18
meses".
"Actividad Autonómica periférica durante tareas de
cognición social en pacientes con esquizofrenia"
"Lateralización cerebral de la regulación de la
respuesta emocional".
En mi futura tarea en esta Academia, mi esfuerzo será
acentuar, en todo el ámbito de la Psiquiatría, la necesidad
de un conocimiento médico clínico psiquiátrico básico, no
banalizado y en constante actualización, de modo que los
pacientes puedan recibir el tratamiento adecuado.
Para ello trataré de estimular el esfuerzo personal de todos
los psiquiatras para mantenerse informados, promoviendo el
interés en el conocimiento de las bases de una psiquiatría
de orientación médica. Continuaré empeñado en la
integración de la Psiquiatría con la Medicina y la Atención
Primaria
Para finalizar, quiero agradecer a todos aquellos que me han
permitido desarrollar mi profesión y acrecentar mis
conocimientos.
A los Académicos, por haberme elegido para incorporarme a
esta prestigiosa y honorable Institución, la Academia
Nacional de Medicina.
A mis Maestros, el Académico Jorge Insua y el Dr. Celes
Ernesto Cárcamo.
A las Instituciones que me facilitaron los medios para el
desarrollo de mis actividades, la Universidad de Buenos Aires
y FLENI.
A las Asociaciones de Psiquiatría, APSA y AAP, que han
estimulado y valorado mi trabajo a lo largo de los años.
A los calificados y numerosos médicos, psicólogos,
sociólogos e integrantes del equipo médico, que me han
acompañado y me siguen acompañando en todo momento.
A mi esposa, Martha Jordá de Fahrer, a mis hijas Ana y
Mercedes, a mis yernos y a mis nietos que con su presencia
alegran nuestras vidas.
Al resto de mi familia y familiares, a todos mis amigos que
comparten este momento conmigo.
Este acto, y la presencia de todos ustedes quisiera tenerlo en
el futuro como el recuerdo, ese recuerdo que, como dijera
Rainer María Rilke, "… es como un bello paisaje visto
a través de las lágrimas".
Muchas gracias.
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